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Derecho al Hogar Seguro y Violencia Domestica

Por Loriel Valle Rodríguez, JD

 

Proyecto Justicia Integral para Mujeres

 

Servicios Legales de Puerto Rico

 

Son muchos los retos que enfrentan las víctimas/sobrevivientes de violencia doméstica; entre ellos, conseguir un techo seguro para sí y sus hijos/as.  Es importante que las víctimas/sobrevivientes de violencia doméstica conozcan sus derechos y las alternativas que tienen para salir adelante.  En días recientes en Servicios Legales de Puerto Rico asumimos la representación legal en un caso en que se plantea el tema de la violencia doméstica y el hogar seguro.  A continuación compartimos los hechos, cambiando los nombres de las partes para proteger su confidencialidad.

 

Vilma mantuvo una relación consensual con Mario por más de 20 años.  Durante su vida juntos procrearon cuatro hijos, hoy entre los 19 y 12 años de edad, y construyeron una casita que fue su hogar familiar.  La casita, se construyó poco a poco, no tenía deuda y fue el centro de sus relaciones familiares, donde los niños crecieron, desarrollaron e hicieron amigos en la comunidad.

 

Vilma siempre mantuvo en secreto que era víctima de violencia doméstica.  Entendía que los problemas que tenía con su pareja se resolvían en el hogar y nunca decía nada.  Un día, Mario la amenazó de muerte.  Vilma aterrada llamó a la policía y solicitó una orden de protección al amparo de la Ley 54 del 15 de agosto de 1989, según enmendada, mejor conocida como Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica.  El Tribunal emitió la orden de protección para salvaguardar la seguridad y la vida de Vilma.  Como parte de los remedios disponibles mediante la orden de protección, el Tribunal ordenó que Mario desalojara la residencia que había constituido el hogar familiar.  Vilma continuó en el hogar con sus hijos.  Mario, a los tres meses de haber desalojado la casa y como parte del patrón de violencia doméstica para dejar a Vilma en la calle con los menores; demandó para requerir la división de bienes, solicitó que la casa se vendiera y que le dieran su participación de la comunidad de bienes.  Además, solicitó el pago en concepto de renta por el uso exclusivo que tuvo Vilma de la propiedad, argumentó que al tener que irse de la casa lo habían privado a él de su disfrute.  Vilma acude a Servicios Legales de Puerto Rico en busca de ayuda; estaba temerosa porque si el Tribunal ordenaba vender la casa, no tendría un techo donde vivir con sus hijos.  En ese momento Vilma no cualificaba para ayudas de vivienda pública, porque tenía una propiedad, y de venderse la casa, no era dinero suficiente para poder comprar otra.  Luego de evaluado el caso, procedimos a contestar la demanda y presentar una reconvención solicitando Hogar Seguro.

 

El derecho a hogar seguro lo puede solicitar el padre o madre con custodia de los hijos menores de edad, el cual es considerado jefe de familia.  El hogar seguro lo constituirá la vivienda que fue el hogar familiar, no es cualquier vivienda, sino donde la familia residía, garantizando el bienestar del menor.  Se solicita ese hogar como hogar seguro porque es el centro de la unidad familiar.  Es el lugar que los menores reconocen como su hogar, donde han crecido y se han desarrollado; donde se han relacionado y creado amistades.

 

Al momento de una separación o divorcio el padre o madre que mantenga la custodia de los menores de edad procreados durante la relación tiene derecho a solicitar la protección legal del Hogar Seguro de sus hijos.  Este derecho se extiende hasta que esos menores alcancen la mayoría de edad, o sea 21 años; continúen estudiando hasta los 25 años o de tener algún impedimento, culmine la incapacidad u ocurra su fallecimiento.

 

No es necesario que la persona custodia sea dueña de la propiedad, pues en el derecho a hogar seguro no está en controversia la titularidad de la propiedad, sino la posesión de la misma.  El derecho se puede extender a una propiedad privativa de la persona no custodia.  No es un derecho renunciable, por lo que cualquier pacto en contrario sería nulo.

 

El derecho a hogar seguro se puede solicitar para menores hijos/as de parejas que están o estuvieron casadas legalmente o ente personas que convivieron sin estarlo.  Se puede solicitar desde que se necesita, o si está en un proceso de divorcio, durante la demanda o luego de decretado el mismo.

 

Mientras exista el derecho a hogar seguro, la propiedad no estará sujeta a división, por lo que no se puede vender, ni se cobrará por el uso exclusivo de la propiedad, y el uso de la propiedad tiene que ser exclusivo para el derecho a hogar seguro.  Una vez cese ese derecho, o sea cuando los menores sean mayores de edad (21 años), cesen sus estudios entre los 21 y 25 años o aun estudiando sean mayores de 25 años o culmine la incapacidad; es que a requerimiento de parte, se podría cobrar por el uso de la propiedad, o solicitar la venta de la misma.  En cuanto al inmobiliario del hogar, la persona custodia podrá retener todos aquellos bienes de uso ordinario en la vivienda.

 

En este caso, el Tribunal determinó que la residencia de la familia constituye Hogar Seguro para sus hijos menores de edad.  Así como Vilma, es importante que otras víctimas de violencia doméstica conozcan sus derechos de forma que puedan tomar acción y salir de la violencia que pone en riesgo su vida y seguridad.

 

 

Art. 109 Código Civil de Puerto Rico 1930, 31 LPRA sec. 385, Candelario v. Muñiz, 170 DPR 530 (2007), Meléndez v. Maldonado, 2009 TSPR 84, Díaz Lizardi v. Aguayo Leal, 162 DPR 801 (2004), Carrillo v. Santiago, 51 DPR 545 (1937), Cruz Cruz v. Irizarry Tirado, 107 DPR 655 (1978)

 

*La autora es paralegal del Proyecto Justicia Integral para Mujeres de Servicios Legales de Puerto Rico.  El Proyecto ofrece apoyo a los/as abogados/as de SLPR en la representación legal integral y sensible a víctimas de violencia doméstica, agresión sexual o acecho.  Para más información pueden comunicarse al 787-945-7268.